lunes, 7 de marzo de 2011

2 Plan de Operaciones -Errores cometidos en la forma de los documentos que preceden y anteceden al Plan


Comenzaré por la parte final del documento, porque allí es donde se aclara su procedencia. La fecha del  documento  dice: “Buenos Aires, 30 de Agosto de 1810.” Agrega además que se trata de una “copia de la copia de mismo original” de puño y letra de Mariano Moreno. Menciona que también son del mismo origen los documentos que anteceden. Luego aclara la forma en que fue obtenida la copia. La Junta había desterrado a un individuo amigo de Moreno. Era depositario de varios papeles que le había dado Moreno “cuando el citado vocal caminó a Londres”. Ya al leer esto, me parece que, al tratarse de una copia de una copia, hace dudar de su autenticidad, o por lo menos, como se trata de copias hechas por copistas enemigos de la Revolución en un momento de guerra, es probable que el escrito tenga párrafos insertados, destinados a desprestigiar al enemigo, es decir, al gobierno de Buenos Aires. Además, no aparece el original de Moreno, supuestamente guardado en una caja en el Fuerte de Buenos Aires y tampoco la copia que supuestamente Moreno entregó a su amigo que no se nombra en el escrito, luego desterrado, cuando partió en su fatídico viaje a Gran Bretaña.[1]
También en el archivo de Indias de Sevilla, se encuentran junto con el Plan otros documentos.  Los documentos que anteceden al plan son actas, en mi opinión, presuntamente fraguadas de las deliberaciones de la Junta que encomiendan a Mariano Moreno el encargo de confeccionar el Plan. Están transcriptas en notas de pie de página en el Plan de Operaciones publicado por la Biblioteca Nacional.[2]
¿Por qué sostengo que son fraguadas? Pues las actas que poseemos de los acuerdos de la Junta en el mes de julio de 1810 no se condicen con las formas de las fraguadas en el Plan. Veamos por qué:

La primera acta de la Junta que figura en el Plan es un pedido de Manuel Belgrano, fechado el 15 de julio de 1810, dice: “Se nombró una comisión secreta, para que presente un plan de proporciones especulativas, que dirijan en parte con arreglo a sus instrucciones políticas, las operaciones de su conato y deseos.

Pero el acta contiene graves errores formales que no corresponden al estilo de las actas y oficios de la Junta durante el mes de  julio de 1810. Dice “Excelentísima Junta Gubernativa,” pero el tratamiento era de las actas de ese período era: “Junta provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata, por el Sr. D. Fernando VII.”[3] Es decir, Falta la palabra “provisional”, en el encabezamiento, que figura en todas las actas y proclamas de la Junta durante todo el año 1810. La palabra “provisional se agregó en el cuerpo del teto. El segundo error es cuando dice “Provincias Unidas” La palabra “Unidas” para designar el país comienza a usarse recién el 23 de noviembre  de 1811, cuando la Junta de Gobierno estaba disuelta y regía el Primer Triunvirato.[4] También omite la referencia al tratamiento “en nombre de Fernando VII”, omisión curiosa que se encuentra en todos los documentos emanados de la Junta, menos en estos.
Sigue la supuesta propuesta de Belgrano con una enumeración de nueve puntos a los que debía responder el Plan. Nos referiremos a esos nueve puntos cuando tratemos el contenido del plan. Por el momento seguimos con lo formal.

En el acta siguiente, fechada el 17 de julio, se aprueba el proyecto de nueve puntos y se propone designar una comisión que lleve a efecto el encargo. En esta acta, si contemplamos las firmas, vemos que dice: Cornelio Saavedra, presidente, Doctor Juan José Castelli, Miguel Azcuénaga, Doctor Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, Doctor Juan José Paso, secretarios. Doctor Mariano Moreno, secretario. Cornelio Saavedra encabezaba las firmas de las actas pero nunca en ellas no llevaba el tratamiento de “Presidente”. Sí lo hacía en los bandos y proclamas.

En el acta que sigue, con fecha de 18 de julio de 1810, es la más curiosa de todas. En ella la Junta designa a Mariano Moreno “en clase de comisionado, y no como miembro de ella” para confeccionar este plan y “quedaba exento de la penuria de contribuir al desempeño de las funciones de dicho tribunal en tanto y hasta llegar a concluir la comisión…” Pero lo más extraño es que, para que no se notara la ausencia de Moreno en las reuniones de la Junta mientras elaboraba el Plan, debería acusar “el pretexto de alguna indisposición corporal”.

Esto no coincide con la realidad. Moreno no manifestó ninguna indisposición durante esos meses, por el contrario, siguió trabajando, asistiendo a las reuniones de la Junta, escribiendo interesantes artículos en la Gaceta de Buenos Aires, y hasta firmó el oficio que advertía a los rebeldes de Córdoba donde les exhortaba a deponer su actitud el 27 de junio y el del 28 de julio de 1810 donde manda que los rebeldes fueran arcabuceados y la recriminación del 18 de agosto ante las dudas de los encargados de hacer cumplir la sentencia de muerte.
Es decir que las evidencias consisten en que Moreno nunca pidió licencia por enfermedad y existen pruebas de que siguió trabajando activamente durante los meses de julio y agosto de 1810.

Termina con el oficio que se pasó “a dicho comisionado”, es decir a Mariano Moreno. Le indican “dispensar a V. S. este gobierno desde mañana de la asistencia a las tareas de su conato, quedando exento V. S. de la responsabilidad hacia su persona, en los asuntos que actuaren desde esta fecha hasta que V. S. concluya la comisión […] bajo la circunstancia de quedar cubierta su falta para el concepto público en su asistencia, como por una falta de salud.”

Nuevamente la falta de salud que nunca ocurrió.

Finalmente, según dichas actas, Moreno juró ante los Santos Evangelios, “en presencia de todos los señores del Superior Gobierno Provisional de las Provincias Unidas del Río de la Plata,” desempeñar dicho encargo.

Nuevamente el que escribió estas actas equivocó el nombre del gobierno con los mismos errores antes consignados.

En el próximo capítulo trataré el documento propiamente dicho.




[1] La Revolución de Mayo a través…, op. cit. Tomo I, p. 405.
[2] Ibidem, Tomo I, p. 525.
[3] Ibidem, p. 269 y siguientes.
[4] Plan de operaciones, Biblioteca Nacional, op, cit, p. 340-341.





















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